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NBuenos Aires desde Santiago de Cuba
por Juanita Pochet Cala»n
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Porque sobran razones.
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Desde hace un tiempo me da vueltas en la cabeza la idea de compartir algunas de mis poesías publicadas en diversos libros. No descifro qué fuerza tienen estas horas que me obligan a no dormitar más. En estos momentos también, trato de reconstruir a través de las letras la divina experiencia que he tenido al visitar el norte del país: Salta, Jujuy y Tucumán. Mis pasos se han adentrado por caminos de pueblos milenarios y ya en la ciudad, no me resulta nada fácil dejar los cerros, temas que compartiremos en alguna ocasión. Sucede, que en este intervalo de pensamiento a degusto llego a tal decisión. Para ser más franca, es cierto, tengo sembrada a nuestra América en el alma,
sea tal vez esa, la única justificación que encuentre, estoy convencida de que me sobran razones.


De ESTACIONES (1992)

Abrí la Puerta

Soy
la melodía del verano
la caracola que perdió su concha
la gaviota hecha nostalgia.

Me enamoré amigos
de los ojos de la noche y su ritual escondido
del fuego del sol amé sus manchas
de las nubes preñadas y sus partos
del mar con enfado y desenfado, amé sus olas.

Me enamoré amigos
como el niño de sus juegos
amé el paso de la tarde embravecida
saboreé sorbo a sorbo los olores de invierno
cultivé las mejores flores, abrigué el otoño entre mis dedos
esculpí versos en el pensamiento
corrí avenidas, me llovizné de sudor, regué huertos
amé la distancia y la cercanía
puse la primera piedra
abrí la puerta de mi mañana,
me enamoré.



De FRANQUEZA (1994)

Frágiles horas

Ternura, a dónde has ido,
Qué lágrimas te alejan en la distancia.
navega el mundo entre mis dedos,
son frágiles e inocentes las horas,
bailotean las sombras donde duerme la congoja.

Ternura, por qué lejos,
es gemido el horizonte en la franja
que escupen tardes muertas,
vuelan espacios caprichos en la penumbra.

Por qué este aguijonazo, mi voz es laberinto.
Quiero llorar y hay torrentes
en los interiores de esta caverna
atormentada.

Di que es temprano
Para que salgan de paseos
Estos ajados ladridos que esperan como un perro
La mano del dueño.



De DESEMPOLVANDO SUEÑOS (1995)

Libro que compila más de ochenta poesías, que se presenta ese año
al visitar por vez primera este país. Con estos pasajes, agradezco a Paula Delgado, de Bahía Blanca, quien me conociera en su ciudad en ese año durante una jornada con la Fundación Ezequiel Martínez Estrada, ocasión en que recordamos el Centenario de la Guerra de Independencia en Cuba.
Después de algún tiempo, Paula me ha localizado a través de esta página para agradecer el libro, la dedicatoria y la charla de aquel inolvidable 19 de Mayo, en el aniversario de la caída en combate de nuestro José Martí. Así se mantienen unidos los pueblos, desde la nobleza, el respeto y el amor. A ella como docente, a todos los educadores y formadores, gracias por contribuir en esa hermosa tarea de educar porque es la única manera de sepultar la ignorancia y el paso digno de conquistar la libertad. Gracias a todos en este nuevo despertar de nuestros pueblos.



Pudiera ser

Pudiera ser la mujer más felíz sobre la tierra,
Pero acabaron las rapsodias, los cantos bajo la lluvia...
Transformaron palabras al diccionario
y no sé bajo qué capricho han mudado hojas de los viejos libros.
se perdieron el brillo de los filmes primeros,
retenidos por una infancia que aún duerme bajo los paragüas de Cherburgo.

Pudiera ser la mujer más felíz sobre la tierra,
Pero me arde este pedazo de pan entre los dedos,
Puedo comer hasta reventar la insatisfecha malacrianza de la noche y el día,
más, se desborda la copa de sentimiento en este dolor de sombra,
mientras la tierra mira por doquier y bostezan otros su hambre.

Pudiera ser la mujer más felíz.
no sé qué claros mares inventarle a la aventura
o qué cielo crear al llanto inconsolable...

Ah, si por un instante pudiera alcanzar un rayo para viajar
y poner de goce al mundo desamparado, hacer brotar sonrisas
en los niños que no duermen acorralados por la fiebre.

No, no puedo ser la mujer más felíz sobre la tierra,
ahora, en este mismo momento, luego de sujetarme el pecho,
escapo a mis pedazos, los gorriones sacuden sus alas.



Hablo de este tiempo

Hablo de un tiempo de quejumbrosos soles,
mañana s de fuego, ultraje de pueblos, arrogantes nombres
y la casa juego...
Tiempo de la computación segura hacia la muerte, péndulo y balanza,
niños hambrientos.
Tiempo en que la conciencia despliega sus alas,
ahora cuando los hombres descubren sus calles
y arrancan los clavos de los dedos...
Marcha un canto tejiendo horizontes a pesar de las tormentas...
Hablo de este tiempo de dignidad y amor, de lucha y sacrificio,
en que se juntan ideas laboriosas para desintoxicar la aurora...
Siempre habrá un monumento a la victoria.



Salgo a caminar

Camino con mi palabra y mi razón
Saco las palomas para proclamar a pecho abierto
Por donde transitan torrenciales fuegos, que tengo dos manos como mariposas
Y en el pecho un rosal.
Salgo en las madrugadas y esculpo en el espacio: Amo, vivo, pienso...
Arrolladoramente voy por nuevos caminos adonde el rayo no sentencia
ni quema las pupilas sus destellos.
Salgo a caminar con los senos altivos frente al horizonte y el corazón henchido,
Por las puertas abiertas, por los surcos donde cantan las cañas
y se hacen himnos para las batallas
Sobran fuerzas para levantar los campos y poblar de girasoles las mañanas.
Salgo a caminar bajo cielos manchados, donde es rabia el dolor y el atropello.
Aquí tengo sembrada mi América en cada fibra de mi cuerpo. ¡Oh, mortificación!
No hay mares que limpie tanto crimen.

Quiero caminar con mi palabra y mi razón
para despertar amaneceres donde nubarrones
no podrán sentar su ánima.
Salgo a caminar, desafiando las cóleras del tiempo, estrella en las pupilas,
acero el pensamiento y un grito de victoria
besando el polvo dejado por los héroes, desde la tierra del fuego.



De LA LUNA EN EL BOLSILLO (1997)

Vórtice

Estas confidencias de niños buenos
hicieron volar palomas
labios, manos y cuerpos
provocaron huracanes.
en el vórtice, dos hojas: dos caminos.



Te vas, compañero mío

Te me apagas, viejo
Como leño sin destellos
Quieres alcanzar estrellas y hablas de mares coléricos,
Serpientes marinas, en esa ausencia
Nublada sombra sapiente.
Cierto brillo en tu mirada y te vas a la infancia...
Ah viejo, compañero mío
Reparador de tiempo malgastado, hacedor de hazañas,
mágico artesano de palabras.
Te me vas apagando poco a poco y me sublevo ante la cruda realidad,
Beso tus manos, tus tiernas manos, compañero mío, guía perfecto,
Triunfador del crepúsculo.
Mi silencio es celestial y es universo
Siento que te me vas como el carruaje de los reyes magos
y me descubro infante como cuando a gritos reclamaba tu presencia.
Quedan desnudas mis manos si no acaricio tu rostro,
me llueve a torrencial el mundo
compañero mío, es temprano aún,
raudas mariposas vuelan los rincones de tu nave.
Te me apagas como luciérnaga por la tempestad
como el día al paso de la noche; y siento miedo, siento frío...



De EL LIBRO DE LOS SILENCIOS (2000)

No hay olvido ( A los más de 30 mil Desaparecidos en Argentina)

Desaparecidos... ¡No hay olvido!.
Los espíritus de la lluvia y del trueno
se unieron al espíritu del dolor y de la sombra...
¡No hay descanso!
Desde donde están, la voz es viento que conmina.
No vencidos... No derrotados
Desaparecidos-Aparecidos
en las multitudes y las caravanas
con su gente de camisa caliente
oleada en las calles
para que no se mueran las ganas
para no volver a la cama con los sollozos amarrados
para que no dormiten los sueños...
Desaparecidos-Aparecidos
encarando al ángel que acalla al bombo
desde la bóveda helada, peñascos heridos...
Desaparecidos-Aparecidos
en las fábricas y universidades
en las Madres y en las Plazas
en los hijos y el hermano... multitudes...
No hay olvido...
Dolor de Patria este dolor se nombra
para que no se borre la memoria.
Abramos el quitasol.
Ahora sus cuerpos son robustas liras.
Aquí nada termina en lo imposible
es ese ir por su senda hacia otro siglo
Aquí nada termina en lo imposible
el cuerpo que despide sombra irriga horizontes...
reclama sacudidas... No hay olvido...
No están solos...
Desaparecidos-Aparecidos
Haciendo arder los caminos.

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