| Toda
Cuba viste sus mejores galas desde enero, mes en que homenajeando
a José Martí diera comienzo la Duodécima Feria
Internacional del Libro con una extraordinaria concurrencia de público.
De provincia en provincia la sede se ha ido trasladando luego de
su apertura en la capital de la isla. Desde el 24 de febrero, fecha
de elevada connotación para el pueblo cubano por conmemorarse
un aniversario más del Grito de Baire durante la guerra contra
el colonialismo español y por la creación de la emisora
Radio Rebelde en la Sierra Maestra durante la última etapa
de lucha, la sede de esta Feria se ha trasladado a la región
oriental, a la Ciudad Héroe de la República de Cuba,
Santiago de Cuba, para hacer sentir su calor humano. Desde aquí
se combinan historia, cultura, tesón y entusiasmo contrastante
entre el verde limón de las copiosas montañas con
los verdeazules de las aguas caribeñas, para expresar el
merecido reconocimiento al poeta Pablo Armando Fernández,
Premio Nacional de Literatura, y en esta provincia a la Dra. Olga
Portuondo Zúñiga, Historiadora de la Ciudad en un
año de trascendental importancia por los Aniversarios de
José Martí y el Moncada.
El Teatro José María Heredia, ubicado en la Avenida
de Las Américas, es el escenario principal en la ciudad santiaguera
donde acuden miles y miles de visitantes desde horas tempranas de
la mañana para adquirir los títulos en venta, otros
se dan cita en las diversas salas con escritores, críticos,
investigadores y artistas en general para compartir experiencias,
mientras que pioneros y niños en general disfrutan día
a día de diversos espectáculos en el escenario al
aire libre "Tesoro de papel".
Mesas redondas, conferencias, coloquios, talleres, encuentro de
narradores, exhibición de documentales, recitales de poesía,
reconocimientos a personalidades y presentaciones de nuevos libros,
se suman ya a las actividades más comunes y por supuesto,
las famosas "descargas" al mejor estilo santiaguero.
Orgullo ha sido sin dudas para este pueblo el Premio Nicolás
Guillén 2003 otorgado a la poeta santiaguera Teresa Melo,
por su obra, Las altas horas. Teresa Melo tuvo el honor durante
la apertura, en la fiesta de los niños "Tesoro de Papel"
de expresar toda su alegría a través de la lectura
del poema "Ciudad de Isla", el que quiero compartir a
través de EL MURO CULTURAL, en esta ocasión directamente
desde Santiago de Cuba, Cuba. En otra ocasión podremos hacer
referencia a otros autores y títulos que posiblemente estén
presente en la sala de Cuba durante la Feria Internacional de Libro
de Buenos Aires 2003.
CIUDAD
DE ISLA
Isla mía/ no quiero hablar de isla/ Te hemos explicado y
no aprendemos de ti:
agua en canasta es nuestro conocimiento/ Negamos la orilla y en
tierra firme
echamos a caminar buscando el límite/ La línea protectora
que nos libre del susto/ De lo inmensurable.
Eternos habitantes en la sajadura del agua/ En el temblor rumoroso
Necesario al pie como otra precisa/ La superficie lunar.
Isla mía/no quiero hablar de isla/ y soy rodeada de mar y
miro al mar
como miran los pájaros comunes/ Los mudables colores
La marea circular/ inalterables.
Isla mía/ no quiero hablar de isla.
Y soy isla otras veces repetida/ Todas las islas todas/ Debajo y
encima de las aguas/
Pueblo de isla cuyo destino es agua/ Limpio destino es agua/ Leve
más que la tierra leve que sobre ella es tierra/ Para todo
destino/ He puesto sueños/ Allí donde el sueño
de agua acuna desde siglos/ Los hermosos ahogados/ Las historias
todas/ Las historias de los pueblos de isla / En los sueños
soy una/
cantando las canciones de la oscuridad/ Que fosforecen bajo el agua/
Con otra claridad:/ Distinta siempre luz sobre las aguas.
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