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NBuenos Aires desde Santiago de Cuba
por Juanita Pochet Cala»n
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A un paso de la soledad y a medio de los sueños.
Acerca de la Antología de los Ocho (Parte II)
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“Tania, que se había quedado mirando a su padre pudo comprender entonces a las gaviotas que le decían “Tampoco ellos pueden ser sinceros, pero la mentira como la verdad tanto como la verdad absoluta son el limite de lo que puede ser aceptado”.

Y feliz de ese hallazgo grito a sus hermanos ¡Escuchad, escuchad el sonido de los pájaros que cantan sin otro interés que el de amarse y sentirse dichosos! ¡Solo permanece la ilusión de lo que vendrá!”
Así entre el regocijo por el rescate de valores, entre la dulzura, la ficción y la realidad, entre moralejas, narraciones, enseñanzas, transcurre “Urbi et Orbi”, titulo del cuento de Tomas Calello que encontramos en la Antología de los Ocho “A un Paso de la Soledad y a Medio de los Sueños” comentada anteriormente. Sucede que el autor marca una intención, revela esencia desde lo interior de lo humano para finalmente proponer de manera muy sutil una lógica reflexión, sin lugar a dudas, pensar, hacer buen uso del análisis y justamente, hurgar en lo noble que tenemos a veces dormidos o en la indiferencia.
En la misma antología aparece una voz fuerte, atrevida, sublevada y cargada de decisión, dice Maria Susana Bellver Zambrini, “Al escribir, cierta plenitud de la vida se me acerca y honesta y humildemente trato de vivir”/ ...Se me dieron esas palabras, las oscuras y las dulces. Otras las encontré yo y por eso creo que seguiré escribiendo para siempre/.../ Por el tiempo que compartí con mi madre, yo escribo”.

No hay reversión, la decisión esta tomada y se concreta. En “Consuelo Cíclico”,
(cuento corto) Susana va del sueno, de lo idílico a la concreción, viaja a través del tiempo con las lecturas identificándose con autores de la Edad Media, recorre historias, alza el vuelo:
“.../ Soy la maestra; para algunos la Maestra. Creen que la mejor. Se reúnen y me buscan para cada charla, exposición, explicación que todas son, según ellos, dignas de ser escuchadas, anotadas y aprendidas... /... /. Por algún tiempo no sé si permanezco sonando o vivo despierta. Pero los libros de mi mesa de luz son varios: veo Hojas de Hierba de Whitman, The Prince and the pauper, un tomo de la Enciclopedia británica, un Diccionario esotérico. La Europa del siglo XVII. En mi despertar se caen hasta el piso Asia Contemporánea y Atlas Histórico mundial... Sobre mi cama saludo a Virgilio. /
.../ Reconozco que muchas horas después, cuando la noche entre en mis ojos, llegara mi inspiración, el ilham, la fuerza individual que nace en mi corazón y que puede llegar a través de un sueno auténtico. / De las sombras aparecerá el consuelo y una luz clareará para abrirme las puertas iluminadas y académicas de un salón inmenso... /”
Por otra parte, la antología goza de interesantes voces en la poesía. Encontramos una poesía comprometida, un decir vuelto acción, convocatoria permanente que insta, vuelo poético y sugerente, así nos dice Alberto Noguerol en su texto “Hay Que Volver”, de donde extraemos un fragmento.

“/ ...Juntar las pertenencias, las migas y los trastos y arremeter, con furia, desde abajo/ Practicar el retorno sin huidas/ hacerlo sin piedades y sin lastimas/ para no lastimar nuestras heridas por respeto solemne a las desgracias/ Hay que volver y comenzar de nuevo/ hacerlo con prudencia, con cuidado/ pero siendo coherente con la vida.../ masticando bronca, esquivando piedras/ combatiendo al presente mas salvaje/ pero hay que hacerlo, es nuestro pacto/ el juramento mutuo, nuestro propio salvataje./”
En “Despertar”, con una voz más íntima Maria de las Mercedes Alfonso nos regala como en un hilo de voz que bulle desde lo hondo con satisfacciones infinitas los siguientes versos:
“/ ...Ya llega.../ Un crescendo de tacto sublimado apura el goce intenso./ El abrazo sella el ancestral contacto de los cuerpos y los amantes gimen de placer/ en compañía de la soledad más cruel.../”
Con esa solemnidad de canto al amor, a la vida, con ese brote de ausencias y desamores, de fatiga, atropello y entrega. Omar Achea en un fragmento de su poema “Entrega” dice:
“/ .../ Puedo darte de mí alegrías matinales.../ ...el mejor de mis sueños.../ ... caricias no pensadas.../ ...motivos para disfrutar de un día lluvioso o soleado.../ ...un silencio acogedor.../ ...un poema.../”
Claudia Teresa Parini con buen manejo de la técnica, crea situaciones disímiles, juega con ellas hasta lograr lo que se ha propuesto. “Cerca del Mar”, (fragmento)
“/ ...Una ola empapó su rostro, visualizó a su familia entera, (no pudo mirar hacia atrás)... no escuchó gritos, pero sintió que alguien estaba llamándolo... quiso confundirse entre las olas cuando una mano fuerte lo obligó a reaccionar...// Se despertó sobresaltado esa mañana. Elisa estaba de pie junto a él, apenas lo miró y salió del cuarto...// ...No termino el café, cruzo la calle y mientras mojaba sus pies en el agua no pudo ver a nadie... quiso visualizar a Elisa y siguió.../ ...tampoco lo frenó la imagen de Luis.../

Finalmente encontramos en Jorge Horacio de Prado una dulce lectura a través de sus líneas aún cuando los asuntos desplomen el ser, así sucede por ejemplo en “Sin Sombra”, con un simbolismo extraordinario, y el magnifico tratamiento del tema en cuestión. En “Introducción” nos dice Jorge Horacio con gran carga lírica donde mezcla descripción y narración con elegancia:
“/ ...Dormiré ahora, y quizás no te encuentre en mis sueños, cuando ellos se marchen con la mañana y la luz del sol empañe mi ventana, tu presencia intangible invadirá mi cama respirándome al cuello. Estarás abrazando mi desgracia, mordiendo mi descanso, instalándote en mis cosas, transformándote en nada y ocultándote en todo/”.

Siete autores en apretada síntesis que expongo ante ustedes esta vez como prometí y un octavo, Guillermo Peluffo, tratado en el trabajo anterior. Ellos han dado nacimiento a esta antología “A un paso de la Soledad y a Medio de los Sueños”, la que marca una etapa nueva en sus vidas después de muchos lustros con las letras ahogadas en el alma. Ahora cada uno instala un nuevo vuelo y nos hacen partícipes en este mundo nuestro donde la palabra estalla enérgica, sublevada y suave.

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