Sencilla
pero cálida y muy profunda fue la ceremonia poética,
en la presentación del libro Áspero quiero
que mi verso sea del periodista y escritor Roberto Romeo
Di Vita, quien naciera en el barrio de Villa Crespo,
actualmente reside en la localidad de San Martín,
provincia de Buenos Aires.
La presentación de este libro colmó cualesquiera
expectativas a pesar del frío atardecer de ese
domingo 11 de julio, la baja temperatura no hizo mella
en el ánimo y la calidad poética de lo
que en esta presentación se vivenció,
en la Escuela Número 18 de San Martín.
Si algo me ha llamado la atención
y que siempre he aplaudido es el hecho de que en las
escuelas se realicen presentaciones de libros, y más
aún, que en ellas se realicen Talleres Literarios
y de lecturas, para mí es maravilloso porque
qué si no eso ha de ser nuestra escuela como
formadoras, orientadoras en todo el saber, ese hermoso
abanico que cobija y abre nuevas perspectivas en las
mentes del hombre.
Áspero quiero que mi verso sea, es el primer
poemario de Roberto Romeo Di Vita, por lo general ha
incursionado en la narrativa, tiene publicado Once y
Uno, (cuento) La Pasajera de la Ciudad, (novela) Mayo
en la sangre y América en el Corazón (cuentos
históricos) Actualmente Roberto Romeo Di Vita
se desempeña como periodista y coordinador de
los talleres literarios “Mario Bravo” y
“Palabra Justa” de la asociación
Judicial Bonaerense en la localidad San Martín.
En el prólogo dice el escritor Nelson Vázquez,
otro de los talentosos de la pluma: “Que la palabra
suceda, que acontezca, que roce. Esta parece ser la
consigna inequívoca que el autor en este libro
se ha propuesto y logrado. Que la palabra no se pierda
en el camino simple de despertar asombro. Que nunca
es suficiente, que no basta, la simple enumeración
de sensaciones y sentimientos que la palabra puedan
llegar a provocar... Que la palabra venza el miedo a
mostrarse en la simple tarea de su propio significado...
Que la palabra suceda, que roce, que incendie. Que sirva
de abrigo y arroje luces.
En la poética de Roberto Romeo Di Vita hay un
constante compromiso con la vida y por la vida, es lápiz
el papel erguido en sus convicciones, en sus sentimientos,
es voz de lucha y amor, de justicia y esperanza, y sí,
como expresara a propósito de Áspero quiero
que mi verso sea, porque... La belleza está allí
donde el ojo y el corazón del poeta busca y encuentra...”
Para homenajear a las letras y al poeta el concertista
Julio Payne hizo presencia con su conocida solvencia
musical interpretaciones de temas clásicos y
de origen popular, también compartieron el espacio
dos integrante del grupo de teatro Macondo de Villa
Ballester, fue una noche de extraordinarios matices
que se fundió en un brindis de hermandad Latinoamericana
y una ronda poética que se prolongó por
largas y emotivas horas.
DE ROBERTO TOMEO DI VITA
Pero quiero que mi verso sea
Buenos Aires violenta
En tus ojos
interrogantes de miedos
existe una ciudad ausente,
pareciera estar
dispuesta a devorarte.
Son tus ojos
dos signos que preguntan
luego de transitar asombro
y pavor
ante tus ojos,
no alcanzó el suspiro
de una pesadilla
y cinco minutos
después
el pequeño pistolero
huye
hacia los confines de la tarde
devorado
por los ojos de la noche.
A Julio
(Julio Cortázar)
Te encontré de nuevo alguna mañana
Como allá en Santiago entre puro pueblo
y rosa amanecida.
Te encontré de nuevo alguna tarde
al igual en Corrientes y Esmeralda
Pura Patria ensangrentada.
Puro país adormecido.
Te encontré de nuevo Julio nuestro
en algunos de tus cuentos
quizás jugando a la Rayuela
entre La Maga, Cronopios, Circe, parques,
conejitos, Casas tomadas y autopistas al sur.
Querré llegar al cielo
mirarte y saludarte,
y decirte que acá abajo
seguimos estando jodidos, julio
y nos siguen cagando.
Poema
Un socavón de ruinas
atenaza Buenos aires.
Somos los hijos de la desesperación
los hijos de los hijos que desparecieron
los hermanos de los secuestrados.
Los padres anónimos
de las simientes que hoy caminan
por las calles.
Será por siempre
y a cada instante
que debamos dar cuenta
de dónde se paró cada uno.
Si le puso alas al asombro
coraza al terror de los terrores
una cascada de hiel
a la indiferencia
una gota de amor a la ternura
una pesada luz de parto
al sendero del Nunca Más
Hoy estamos parados y maltrechos
Con viejas cicatrices
En las diminutas poses cotidianas.
Como largas caravanas de espectros
Aquí estamos y estaremos.
Los descendientes de la flor
los militantes de las hojas
los ilusionistas, malabares
equilibristas y titiriteros.
Buenos Aires nos golpea nuevamente,
Con otras ruinas y recodos
En el precio de estar vivos
En la razón de la existencia.
Mordiéndonos los miedos
Para tratar de matar la angustia,
Uniendo las ganas y las broncas
Un adiós a Zitarrosa
Adiós pajarito cantos/ trovador de nuevos horizontes/
cantor de cielos y madrugadas/ ya no habrá más
cercos/ ni cárceles/ ni exilio que detengan tu
andar/ estás en la memoria del canto/ en el corazón
de los pueblos. |